sábado, 19 de julio de 2014

Underdog en The Roxy

                La de ayer era la noche de un viernes largo, de una semana más larga aún y que debió haber comenzado con mis oídos cumpliendo la íntima promesa de escuchar la discografía completa de Romeo Santos, debido a que Argentina había salido campeón del mundo. Vaya a saber qué tipo de empatía tenemos con ese tal Göezte, que lo movilizó a evitarme tal oprobio, pero lo cierto es que ahí andaba yo deambulando por Palermo y sin copa del mundo bajo el brazo.  La cosa es que el cansancio fue vencido por las muchas ganas que tenía de estar en la presentación de “Other clouds” el nuevo disco de los reunidos Underdog. Así que lo tiempos cuadraron e incluso bastante antes de la hora anunciada (24hs) yo ya estaba en la puerta de The Roxy, acompañado por un puñado de grandulonas que aguardaban la salida de Valeria Gastaldi, quien había cantado previamente, para robarle un autógrafo o una foto.
                Fiesta Roxtar, auspicio de Ultrabrit magazine, y una banda que lleva colgada la etiqueta de brit pop presagiaban una noche más que interesante. Underdog, luego de un par de discos y un show como soporte de Queen + Paul Rodgers en  Velez que les valió buenas críticas, se había disuelto casi en silencio. O mejor dicho, multiplicado en los proyectos  de Eddy Caparelli (The Ocean) y Guillermo Stolzing (Moodyman). Esos proyectos nunca caminaron por separado y eso fue lo que los llevó a tocar nuevamente bajo el nombre madre el año pasado, cuando  una invitación de la Cancillería los reunió para el Liverpool Sound City. Dieron además unos cuantos otros  shows en las islas, incluyendo el mítico escenario de The Cavern. Y fue ese proceso el que parió “Other clouds”, el tercer disco de la banda, que en verdad se trata de un EP de seis temas.
                Yo había tenido oportunidad de escuchar algunos adelantos subidos a la web, pero me interesaba en particular escuchar en vivo los nuevos elementos a los cuales aparentemente apelaba Underdog para expandirse en su alcance sonoro. Y si bien la apertura resultó una bienvenida con tonalidades conocidas, para “Halt!”, Underdog empezó a mostrar sus nuevas cartas. Una línea de bajo repetida y pesada que remite a “The national anthem” de Radiohead, pero también a la propia “Death’s in the party” de “Utopic” (2004). Para los que conocemos la música de Underdog nada nos llamó la atención en particular. Las melodías limpias, el dejo melancólico en la voz de Caparelli, y los crescendos en los climas que propone la guitarra de Stolizing dejan bien en claro que dentro del amplísimo espectro que abarca la etiqueta del brit pop, el grupo elige transitar los caminos que remiten a grupos como Travis, Keane, el Radiohead menos pretencioso y especialmente el primer Coldplay.
                Las experiencias por separado hicieron que en algunos temas nuevos la presencia de la electrónica ocupe un lugar más destacado, pero Underdog hilvana un show que demuestra que más allá de las búsquedas, mantiene en absoluto su esencia. Entonces canciones como “Privacy”, “Don’t let me lie” y “Staring out for my window” conviven con nuevas como la languidez culposa de “Moments” y una “Other clouds” que suma a esos mismos sentimientos un tono de reproche y auto  afirmación, que tiene su correlato en una base de dientes apretados.  Detrás de los músicos, el anuncio con el nombre de la banda se deshace para dar lugar a proyecciones que van desde el cine mudo a un cielo estrellado,  y que devienen en líneas inquietas y variables que parecen salidas de carátulas de un reproductor de música digital.
                Hacia el final se destacó una excelente (y muy celebrada) “Apocalipstick” (de “Privacy” – 2007), y fuera de programa y a pedido de un fan, una versión acústica de “Circles”, la canción encargada de cerrar “Other clouds”. Quedó el escenario vacío con algunas programaciones sonando mientras las luces jugaban con tres bajas columnas que decoraban la puesta. En el regreso, Underdog cerró con “Yet to come” y la nueva “Fake UR”. A medida que esta última  avanzaba, en mi mente se iba figurando la genial sátira de Mitch Benn cuando cantó aquello de “Every thing sounds like Coldplay now”. Porque en este caso la influencia pasa a segundo plano y el tema resulta un homenaje directo y sin velos. La melodía, los falsetes del coro y la guitarra hacen de la canción una pista digna de “Parachutes”. Claro, Mitch Benn vive de la malicia y en mi caso la referencia me provocó apenas una sonrisa, al tiempo que pensaba lo bien que sonaría “Fake UR” en unas cuantas FM si los programadores aceptaran la sugerencia de darle una oportunidad. Y si alguno de ellos pasa por este blog, anímese,  haga la prueba y después me cuenta.
                Las consideraciones de las primeras líneas de este posteo fueron las que me llevaron a abandonar veloz The Roxy y procurar rápido un taxi hasta mi casa. Incluso si estacionar al borde del colchón estuviera permitido, lo hubiera solicitado. Eso sí, durante todo el viaje, unas cuantas agridulces melodías se repitieron en mi mente en continuado, haciendo del regreso un viaje más que placentero.
               
               
               






               
               

                

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